Nuestros caballos

Seleccionamos cuidadosamente a cada uno de nuestros caballos de pura raza chilena, no sólo por sus cualidades físicas, sino por su nobleza, inteligencia y capacidad de vincularse con las personas. Porque en la equinoterapia, el caballo no solo acompaña: transforma procesos terapéuticos con cariño y respeto.

Candido

El “Candi” o “guata blanca”. Noble, tranquilo, paciente y profundamente sensible. Su paso lento, pausado y rítmico invita a la calma y es ideal en procesos terapéuticos donde se necesita regular el tono muscular y promover el equilibrio. Es un caballo que escucha con el cuerpo, espera con paciencia y acompaña con respeto. Su sola presencia ya tiene un efecto terapéutico, y su experiencia lo convierte en un aliado seguro y confiable para nuestros usuarios.

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Nativa

De color bayo y de presencia serena, con su mirada calma y actitud respetuosa, genera confianza y seguridad, convirtiéndola en una compañera ideal para quienes participan en los procesos terapéuticos. Con un temperamento tranquilo y confiable, se destaca por su capacidad de adaptarse a distintos usuarios, siempre manteniendo una actitud paciente y receptiva. Su nobleza no solo se ve: se siente en cada sesión, en cada caricia que recibe y en cada vínculo que construye con quienes la acompañan.

Castañuela

De color rosillo moro, es una yegua muy mansa, amigable y confiable. Su paso es firme y marcado que ayuda a estimular el equilibrio y la coordinación en nuestros usuarios. Su estructura ancha proporciona una base estable y cómoda, especialmente para quienes necesitan mayor contención física durante la monta. Su presencia tranquila y su capacidad de conectar desde el respeto hace generar un vínculo único.

Luna

Con su pelaje colorado, su cara blanca y su ojo zarco que la hace única, Luna no pasa desapercibida. Tiene algo especial: una energía vivaz y una curiosidad sin límites, que la lleva a observar todo. Su andar ágil y constante es ideal para quienes necesitan movimiento más dinámico, estimulación sensorial y ritmo marcado. Lunita es movimiento, sensibilidad y ternura. Una compañera inquieta y amorosa, que transforma cada sesión en una aventura llena de vida.

Capricho

De pelaje manchado, grande, imponente y hermoso, llama la atención desde lejos. Basta con acercarse para descubrir que detrás de su tamaño hay un corazón manso, tierno y lleno de curiosidad. Su morfología amplia y fuerte, entrega seguridad, estabilidad y confianza a quienes más lo necesitan. Camina con un paso firme y poderoso, como quien sabe que está sosteniendo algo importante, es un amigo, un maestro y un compañero leal que transforma cada paso en una oportunidad de sanar.

Enfrenada

Enfrenada, yegua de 16 años, pura raza chilena. Es una yegua llena de experiencia y serenidad. Su carácter tranquilo y su nobleza natural inspiran confianza en quienes se acercan a ella. Gracias a su porte más alto y a su paso amplio y acompasado, permite trabajar distintos aspectos físicos y sensoriales en las sesiones de equinoterapia. Cariñosa y receptiva al contacto humano, Enfrenada favorece la conexión y el vínculo con cada paciente, convirtiéndose en una compañera invaluable dentro del proceso terapéutico.

Caluga y Porota

Nuestras regalonas son una ponis que se roban el cariño de todos quienes las conocen. Ellas nos llenan de cariños y miradas que invitan a la compañía constante.

Parte de nuestra historia

  • Caramelo
  • Reflejo
  • Correteado
  • Torcacito
  • Cumparcita
  • Pumba
  • Indiscreta
  • Mate
  • Huasita
  • Timón